San Juan Bautista
Autor: Martín Chirino................
Ubicación: Plaza del Colegio de Arquitectos de Santa Cruz de Tenerife............
El monumento erigido en honor a San Juan Bautista de
La Salle, en 1985, en la confluencia de la avenida de La Salle con el puente
Galceran, por una comisión de antiguos alumnos del Colegio San Ildefonso,
está formado por tres esculturas de cuerpo completo, realizadas en bronce
por Eladio de la Cruz, que corresponden al Maestro –San Juan Bautista de La
Salle- y dos niños que representan a los alumnos.
San Juan Bautista de la
Salle (Reims- Francia, 1651- Ruan - Francia, 1719) fue un sacerdote, teólogo
y pedagogo francés, fundador de los Hermanos de las Escuelas Cristianas,
dedicados a la educación de niños y jóvenes, especialmente de los más
pobres, que sería Canonizado en 1900 y declarado Patrono Universal de los
educadores, en 1950.
Los Hermanos de las Escuelas Cristianas llegaron a
Santa Cruz de Tenerife, en 1910, traídos por don Carlos La Roche García,
debido a la fama adquirida por sus métodos pedagógicos, cediéndoles una casa
en la calle San Vicente Ferrer, 63, donde comenzarían a impartir sus
enseñanzas con los 38 alumnos que se habían matriculado, entre ellos
Ildefonso La Roche Lecuona, hijo del promotor.
Al curso siguiente
establecerían las clases de Bachillerato, por lo que hubo que construir un
pabellón en la huerta anexa a la citada casa, en el que se habilitarían
habitaciones para los internos y se instalaría el comedor. En 1914, el
colegio tenía 280 alumnos, de los que 25 eran internos.
El Centro
permanecería cerrado desde 1933 a 1941, debido a las restricciones impuestas
en la Segunda República, abriendo nuevamente el 1 de octubre de 1941, en la
Avenida La Salle, 19, donde la congregación había comprado un chalet y las
fincas colindantes, de 2.547 metros cuadrados, realizando las obras
oportunas para poder impartir también la enseñanza media.
En 1951, el
Colegio pondría en funcionamiento el internado, en el que pernoctaba un
centenar de alumnos procedentes de otros lugares de la Isla.
En el Curso
1976- 1977, al implantarse la Ley Orgánica de Ordenación del Sistema
Educativo (LOGSE), instituirían el régimen mixto, para lo que hubo que
reformar el edificio antiguo en su totalidad, eliminando la antigua capilla
para construir en su lugar el ala central del Colegio, mientras que en el
patio de recreo se levantó un polideportivo, con estructura de madera.
En
1985, para conmemorar el 75 Aniversario de su llegada a Santa Cruz de
Tenerife, el Ayuntamiento le otorgó la Medalla de Oro de la Ciudad, el
Cabildo Insular la Medalla de Oro de la Isla, y el Gobierno Autónomo la
Medalla de Oro de Canarias
Lady Tenerife
Esta importante obra fue realizada en 1972 por el
artista grancanario Martín Chirino para la I Exposición Internacional de
Escultura en la Calle de Santa Cruz de Tenerife. Fue ubicada, con gran criterio
estético, en la plaza del Colegio de Arquitectos de Santa Cruz de Tenerife.
Se trata de una escultura fabricada en hierro pintado, que sigue siendo, con el
transcurrir de los años, una de las obras más grandiosas, vigorosas y expresivas
de su autor.
Lady Tenerife
Mediante una enérgica torsión abstracta, Chrino extrajo
del hierro un vigor y a la vez una sumisión inigualables; elementos que se
complementan con un ritmo muy particular.
El color rojo intenso de
reminiscencias pop brilla incandescentemente y se recorta sobre un fondo
montañoso que señala uno de los límites de la ciudad.
Lady Tenerife
Se puede definir como un conjunto de segmentos ondulados
que se comunican en el espacio entre sí, con una clara intención de movimiento.
La obra se encuentra situada al frente de la colina que sitúa los límites de la
ciudad de santa cruz de Tenerife y justo al lado del colegio de arquitectos.
Fue pensada para que sus formas y su color rojo vivo crearan el contraste
perfecto para destacar su lugar de estancia, su inmediatamente vecino el
edificio adyacente a ella con formas claramente formalistas con planos rectos y
formas básicas.
Lady Tenerife
“Abre esta exposición la «Lady Tenerife», de Martín
Chirino, en hierro pintado de rojo, del año 1972, que se levanta en la plaza del
Colegio por encargo especial para la inauguración de su nuevo edificio.
Su
perfección lineal, acusada en un fondo de montaña, constituye el más acabado
aporte y la presencia magistral de un gran escultor. La «Lady» viene a ser la
gran maternidad de este conjunto.” E. Westerdah.